A partir de hoy dejarás de ser la Drama Queen de tu vida y tu negocio, ¿no lo crees? Sigue leyendo que te voy a contar cómo, con datos científicos incluso para alimentar tu cerebro.
Algo típico de las emprendedoras es decir que vivimos en una montaña rusa emocional permanente. Y es real.
Entre las hormonas, lo que pensamos y lo que nos ocurre estamos día sí y día también lidiando con nuestras «benditas lloreras».
¿Qué pasaría si te dijera que todo lo que te ocurre es algo que tu cuerpo ha aprendido?
La neurociencia dice que solo podemos llorar doce minutos, nada más. Después te agotas y paras. Y si sigues es algo que estás repitiendo, ¿por costumbre?
¡Se acabó la Drama Queen!
Para entender lo que te quiero contar tienes que saber que la emoción proviene de un pensamiento y genera una acción. Todo esto genera un resultado que genera una creencia y esta genera un pensamiento. Te lo dejo en una imagen que ya sabemos que una imagen vale más que mil palabras.

Si después de los doce minutos sigues llorando es porque estás recordando el «problema» y te estás quedando en un bucle donde tu cerebro y tus hormonas están haciendo una fiesta en la que eres la reina, la Drama Queen de tu vida.
¿Eso quiere decir que no podemos permitirnos llorar por algo que nos ocurre? Para nada. Llorar es muy sano. Lo «malo» es que te quedes enganchada a esa emoción y algunas incluso permanecen ahí por días, semanas o meses. Esto hace que entres en un proceso, llamemos de hibernación como los osos, donde no eres capaz de aprender nada más, mucho menos de accionar. Has creado tu propia realidad, oscura, muy oscura.
Tú tienes el poder de cambiar esa realidad con un solo pensamiento. Decide el cambio y actúa en consecuencia. ¿Quiere decir que la emoción se va a ir en un abrir y cerrar de ojos? Puede que no pero la repetición de la emoción positiva ayuda y mucho. Cuantas más cosas hagas que te hagan sentir bien, más positiva te sentirás, con más ganas de hacer cosas en la dirección de lo que deseas. La creencia que tenías se irá modificando y al final tu cerebro entenderá que solo ha sido parte del proceso, nada más.
Y ahora puede que me digas: «ya Sandra, pero a veces salir de ahí no es fácil». Nadie dijo que fuera fácil, siempre digo que es sencillo si tienes las herramientas y el acompañamiento adecuado.
Una de las prácticas que más ayuda a mejorar el estado de ánimo es el ejercicio físico, que muchas olvidan, porque nos ayuda a sentirnos mejor y a reducir el estrés. Puede ser que durante el ejercicio estés mentando todo lo habido y por haber, pero es una forma de meditación maravillosa porque no piensas en tus problemas, de hecho no piensas en nada, solo en hacer el ejercicio.
Y una vez acabado te sientes una reina porque te ves capaz de cualquier cosa, te sientes fuerte de haber acabado lo que te habías propuesto y hormonalmente algo se ha generado por dentro que te saca una sonrisa, incluso de donde no la había.
Ya tienes una herramienta poderosa para ayudarte a salir de ese estado. Ponte a saltar o bailar, date un paseo, haz unas sentadillas… cualquier tipo de ejercicio te ayudará. A mi me encanta dar paseos por la playa.
Ahora hablemos del acompañamiento. Después del proceso que hemos vivido de aislamiento aún estamos saliendo de ahí y muchas personas se han quedado encerradas en ese miedo a socializar. Ya las cosas no son como antes.
Pero tienes que tener en cuenta de que los humanos somos seres sociales por naturaleza y nos desarrollamos en contacto con otras personas. ¿Te suena lo de las neuronas espejo? Bueno, pues explicado de forma muy, muy básica, podría decirse que gracias a ellas aprendemos por imitación y desarrollamos nuestra empatía, nos hace humanos. Así que si te rodeas de gente negativa te volverás negativa y a la inversa.
Por eso es tan necesario tener personas alrededor que nos animen a seguir adelante ante cualquier situación. Y por eso siempre recomiendo tener mentores y comunidades que te apoyen, y de ahí nació Mujeres del Nuevo Mundo. Hoy en día es mucho más que una comunidad, es una verdadera plataforma para la mujer con todo lo que necesita para ser feliz, con mentoras y una comunidad de Visionarias maravillosa. En breve te contaremos para que puedas formar parte de ella si lo deseas.
¿Qué hacer a partir de ahora? La próxima vez que te encuentres frente a un desafío, algo que te haga sacar tu lado más víctima, más llorona,… ya sabes. Permítete esos doce minutos, suelta todo lo que tengas en ti, ponte el reloj si quieres, haz un reinicio y comienza de nuevo.
Si algo nos identifica a las mujeres es que somos capaces de renacer de las cenizas, así que tienes doce minutos para morir, renacer y seguir adelante a por tus sueños. ¡Adelante!
Te invito a visitar el módulo ILUMINA TU FUERZA INTERIOR que te ayuda a ver ese desafío como algo con lo que construir tu vida de Reina, nada de Dramas y sí mucha Queen. Empieza por AQUÍ.